Principales motivos del déficit de testosterona

La testosterona es la principal hormona sexual del hombre. Es producida al nivel de los testículos y de las glándulas suprarrenales. En la mujer, es producida en pequeñas cantidades por los ovarios y las glándulas suprarrenales. Cuando se produce un déficit de testosterona en el hombre, las consecuencias que se generan son diversas, entre ellas destacan una pérdida de energía física, de libido o deseo sexual, disfunción eréctil. Esta falta de testosterona puede estar relacionada con el envejecimiento, a diversas patologías o a otras causas médicas.

El envejecimiento, principal causa de la falta de testosterona

vieillissement rime souvent avec baisse du taux de testostéroneCon la edad, la tasa de testosterona disminuye. En efecto, al envejecer, la cantidad de testosterona en la sangre disminuye de manera natural y progresiva, llegando hasta producirse un déficit. De esta forma, entre los hombres mayores, la falta de testosterona es más habitual junto con el declive de la producción testicular o de secreciones a nivel de los testículos. Este déficit es debido a la disminución del número total de células secretoras de testosterona presentes en el intersticio (líquido intersticial) de los testículos.

El organismo produce entonces menos hormonas sexuales masculinas, lo cual provoca una baja tasa de testosterona disponible en la sangre, lo que a su vez genera un aumento de la SHBG (Sex Hormone Globulin, la globulina relacionada con las hormonas sexuales). En efecto, cuando envejecemos, la SHBG retira, a nivel de la sangre, la testosterona utilizable, uniéndose a ciertas partículas de la testosterona.

Patologías

Para nosotros, los hombres, diversas patologías o condiciones médicas que afectan a los órganos sexuales (en especial los testículos), al cerebro, en particular la glándula pituitaria y el hipotálamo así como a otros órganos y otras patologías pueden ser provocadas por una falta de testosterona.

  • A nivel de los testículos

El déficit de testosterona puede ser debido a una criptorquidia o la falta de testículos en la bolsa testicular. La criptorquidia se caracteriza por una parada de la migración del testículo durante su descenso entre la región lumbar dónde se forma y su emplazamiento natural en el interior de un recubrimiento de piel denominado el escroto.

La testosterona está muy por debajo de los niveles normales cuando sufrimos una orquitis. Se trata de una inflamación aguda o crónica de los testículos. Por otro lado, la quimioterapia o la radiación ionizante de la radioterapia pueden provocar daños a nivel testicular y provocar una falta de hormonas masculinas así como daños corporales o heridas a nivel de los testículos. El déficit de testosterona es muy elevado cuando los testículos se encuentran atrofiados o son incluso inexistentes.

  • A nivel de la glándula pituitaria y del hipotálamo

La secreción de testosterona es estimulada por la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH), dos gonado-estimulinas de la glándula pituitaria. El hipotálamo, por su parte, actúa sobre la glándula pituitaria. Para estimular estas secreciones pituitarias, el hipotálamo libera una neurohormona denominada gonadotropina (GnRH). Por ello, cualquier daño que afecta a la glándula pituitaria y/o al hipotálamo tiene consecuencias a nivel de la producción de testosterona. Cuando esto se produce, la falta de hormonas masculinas puede ser debida a un desajuste pituitario provocado por tumores o una insuficiencia renal.

También puede tener como origen el síndrome de Kallmann que se caracteriza por un déficit hipotalámico de GnRH o una producción inusualmente baja de hormonas. La glándula pituitaria y el hipotálamo pueden estar afectados por patologías inflamatorias (la tuberculosis) lo que lleva a una insuficiencia de testosterona. La hiperprolactinemia y el adenoma pituitario son unas de las posibles causas de deficiencia de hormonas masculinas. Por ello, las causas de un déficit de testosterona pueden ser de naturaleza hipotálamo-hipofisisaria.

  • Otros órganos y otras patologías

Algunas patologías crónicas a nivel de los riñones o del hígado, una enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden también generar un desequilibrio hormonal, y en particular a una insuficiencia de testosterona. Patologías cardíacas, artritis reumatoide, también son susceptibles de contribuir a una producción insuficiente de testosterona. Un déficit de testosterona está muchas veces asociado a una diabetes de tipo 2, a un síndrome metabólico, a un síndrome de cushing (exceso de secreción de la glándula suprarrenal), a una hemocromatosis (una enfermedad genética que provoca un exceso de hierro en el organismo).

La falta de testosterona puede estar directa o indirectamente relacionada con la hipertensión, a la infección por el VIH, a patologías cardíacas, a la osteoporosis, a enfermedades genéticas (el síndrome de Klinefelter o la presencia de un cromosoma X adicional en sujetos masculinos, a la distrofia miotónica de Steinert que supone una afección genética y hereditaria que afecta principalmente a los músculos).

Otros motivos médicos

Corps humainLas causas de una falta de testosterona también pueden estar ligadas a una cirugía cerebral, a una intervención quirúrgica que se desarrolle cerca del hipotálamo o de la glándula pituitaria.

Los tratamientos médicos también pueden afectar a la producción de testosterona. Esto ocurre en particular cuando tomamos glucocorticoides y opiáceos. El uso abusivo de esteroides o de analgésicos opiáceos y la toma de andrógenos sintéticos, de estrógenos, de antiandrógenos son susceptibles de provocar una producción insuficiente de testosterona. Por el contrario, existen productos para aumentar tu tasa de testosterona que deben ser tomados con precaución. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), los antifúngicos y los anticonvulsionantes pueden provocar una baja tasa de testosterona.

Los hombres con sobrepeso u obesos pueden estar afectados por una producción insuficiente de testosterona debido a una producción excesiva, por parte de las células grasas, de una enzima (aromatasa) que transforma la hormona sexual masculina en estrógeno. El zinc inhibe la aromatasa. Por ello, un déficit de zinc también puede conllevar una falta de testosterona. Este desequilibrio hormonal, es decir una falta de testosterona para nosotros, los hombres, puede también ser consecuencia de una falta de selenio o de cobre en el organismo.